http://www.lne.es/sucesos/2012/05/24/gijones-herido-burros-celo-tendra-recibir-injertos-brazos/1246656.html
Un gijonés herido por dos burros en celo tendrá que recibir injertos en los brazos
A.C.F., de 63 años, fue intervenido ayer en
una mano para intentar recuperarle el pulgar que le arrancó a mordiscos
uno de los animales
Gijón, M. J. IGLESIAS
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| "¿Quiés que te explique lo de la COZ y el MARTILLO?" |
Un jubilado gijonés vecino de Fuejo,
en La Providencia, de 63 años,
con las iniciales de A. C. F., y que el
martes por la noche fue salvajemente atacado por dos burros en su finca,
permanecía ayer ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del
Hospital Central, en Oviedo. El gijonés fue intervenido para intentar
recuperar el dedo pulgar de la mano derecha, que uno de los animales le
arrancó a dentelladas.
El martes, como cada tarde, A. C. F.
se dirigió a la finca de su propiedad contigua a su casa para dar comida
a dos burros: una hembra de su propiedad y un macho que había sido
trasladado a la finca para cubrir a la burra en celo.
Tras producirse el
ataque, los gritos del herido, unidos a unos rebuznos «muy extraños»,
alertaron a José Antonio Tomás Costales, que se encontraba en el
autocine cercano a la finca viendo la película «Los Vengadores». Tomás
Costales preguntó a voces si alguien reclamaba ayuda y la víctima
respondió con más gritos y quejidos. Entonces accedió a la finca donde,
con grandes dificultades para llegar hasta la víctima, por la altura de
la hierba, se encontró el espectáculo dantesco de los burros mordiendo y
golpeando al ganadero aficionado. Ni corto ni perezoso, Costales cogió
unos palos y comenzó a golpear a los animales para ahuyentarlos. «Al
macho le di cinco o seis golpes. Tenía en la boca la mano, completamente
ensangrentada», relató ayer a LA NUEVA ESPAÑA. El rescatador añadió que
antes de ser rescatado,
A. C. F. pasó momentos de máxima tensión y
«tuvo que sufrir lo indecible, pues decía que se moría y yo le animaba
para que resistiese. Los quince o veinte minutos que tardó la ambulancia
en llegar se me hicieron eternos», explicaba ayer.
Tras
auxiliar al herido, Tomás llamó al propietario del autocine, que avisó a
la policía y a los servicios de urgencias que diagnosticaron desgarros
en las manos y en la cara y un traumatismo abdominal que hizo necesario
el traslado directamente al Hospital Central de Asturias (HUCA). El hijo
del hombre atacado reconoció ayer en la UCI del Hospital, donde su
padre permanecía entubado, sin poder hablar, previsiblemente hasta hoy,
que la rápida intervención de José Antonio Tomás Costales logró salvar
la vida del jubilado. Explicó que aparte de la operación del dedo, de la
que hoy también se sabrá el resultado, los médicos han indicado que
será necesario hacer injertos en los brazos y una larga estancia en el
hospital.
La esposa del herido se llevó un gran susto cuando
vio desde su casa a la policía entrar en la finca. «Mi madre pensó que a
mi padre le había pasado algo», señaló su hijo.
Se da el caso de que un
conocido del yerno de la víctima falleció por el ataque de un burro.